Desde este Jueves Santo, vivimos los días más intensos y significativos del año litúrgico. Como comunidad parroquial, queremos caminar unidos en el Triduo Pascual, acompañando a Jesús en su Pasión, Muerte y Resurrección.
No son solo celebraciones: es una invitación a entrar en el misterio del amor de Dios, a detenernos, a mirar la cruz y a abrir el corazón a la vida nueva que Cristo nos regala.
Vivamos estos días con recogimiento, esperanza y alegría, sabiendo que el Señor sale a nuestro encuentro.
Jueves Santo – 2 de abril
El amor que se hace servicio
Celebramos la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, y contemplamos a Jesús que se entrega y nos enseña a amar sirviendo.
• 19:00 hrs: Celebración de la Eucaristía – Cena del Señor
• 20:00 a 24:00 hrs: Adoración al Santísimo en la capilla
Viernes Santo – 3 de abril
La cruz, signo del amor que no se guarda nada
Un día de silencio, oración y contemplación, en el que acompañamos a Cristo en su entrega total.
• 10:00 a 12:30 hrs: Retiro espiritual (Padre Francisco Cruz)
• 16:00 hrs: Liturgia de la Pasión del Señor
• 17:00 hrs: Vía Crucis
Sábado Santo – 4 de abril
Esperar con María, confiar en la promesa
Vivimos el silencio fecundo de la espera, preparando el corazón para la alegría de la Resurrección.
• 10:00 a 12:30 hrs: Retiro espiritual (Diácono José Manuel Borgoño)
• 19:30 hrs: Vigilia Pascual (traer vela)
Al finalizar, compartiremos como comunidad en el Patio de la Virgen. Te invitamos a participar trayendo algo para compartir.
Domingo de Resurrección – 5 de abril
Cristo vive: nuestra esperanza renace
Celebramos con alegría la victoria de la vida sobre la muerte. Cristo ha resucitado y nos invita a vivir como hombres y mujeres nuevos.
• 11:30 hrs, 13:00 hrs y 19:00 hrs: Celebración de la Eucaristía
En las misas de 11:30 y 13:00 hrs, los niños podrán participar de una sorpresa especial de Pascua.
Para quienes no puedan acompañarnos presencialmente, transmitiremos las celebraciones a través de nuestro canal de YouTube.
Vivamos estos días santos como una verdadera comunidad, dejándonos tocar por el amor de Cristo.